Sartenes sin tóxicos: qué materiales elegir hoy para cocinar de forma más segura en casa
Pensar en lo que se cocina implica revisar más que la receta: los utensilios y los sartenes sin tóxicos también cuentan.
Durante años, el teflón dominó las cocinas por su facilidad de uso y limpieza. Sin embargo, la discusión sobre los compuestos químicos empleados en algunos recubrimientos, como el PFOA y otros PFA, cambió la conversación.
A altas temperaturas o cuando la superficie se deteriora, estos materiales pueden liberar sustancias no deseadas. Por eso, los sartenes sin tóxicos se consideran como una alternativa para quienes buscan cocinar con mayor control sobre los materiales en contacto con los alimentos.

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Ahora, ¿cómo saber si se usan sartenes sin tóxicos?
Expertos en seguridad alimentaria coinciden en que el problema no es tanto el teflón como los químicos asociados a ciertos recubrimientos. Mario Sánchez, tecnólogo de alimentos, explicó en el programa Saber Vivir del medio RTVE que la clave está en elegir materiales estables, duraderos y sin liberación de sustancias nocivas, dado que las sartenes se usan a diario y están en contacto directo con la comida.
Acero inoxidable: la opción más extendida
El acero inoxidable es uno de los materiales más recomendados cuando se habla de sartenes sin tóxicos. Es resistente, no libera compuestos químicos y se utiliza de forma habitual en cocinas profesionales. Aunque no es antiadherente por naturaleza, su uso correcto reduce que los alimentos se peguen.
Lo que lo los caracteriza:
- No reacciona con los alimentos.
- Soporta altas temperaturas.
- Tiene una vida útil prolongada.
- Es compatible con cocinas de inducción cuando incorpora base multicapa.
Sartenes y ollas fabricadas con capas de acero y aluminio mejoran la distribución del calor y facilitan su uso cotidiano, tanto para saltear como para guisos.

Hierro fundido: durabilidad y retención de calor
El hierro fundido es otro material tradicional que volvió a ganar protagonismo dentro de las sartenes sin tóxicos. Su principal ventaja es la capacidad de retener el calor durante más tiempo, lo que lo hace adecuado para sellar carnes, cocinar a fuego lento o incluso hornear.
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Aunque, requiere cuidados específicos:
- Secado inmediato para evitar oxidación.
- Evitar el lavavajillas.
- Mantenimiento periódico de la superficie.
A cambio, ofrece una larga vida útil y un uso versátil tanto en cocina como en horno.
Cerámica: antiadherencia natural
Las sartenes y ollas de cerámica sobresalen por su superficie antiadherente sin necesidad de químicos sintéticos. Por esta razón, suelen incluirse dentro de las sartenes sin tóxicos, especialmente para preparaciones a temperaturas bajas o medias.
Son útiles para alimentos delicados como huevos o pescados, aunque presentan algunas limitaciones:
- No toleran cambios bruscos de temperatura.
- Algunos modelos no son compatibles con inducción.
- Su recubrimiento puede desgastarse con el tiempo.
Aun así, su facilidad de limpieza y su comportamiento antiadherente las mantienen como una opción frecuente.

Titanio: ligereza y resistencia
El titanio se posiciona como una alternativa moderna dentro del grupo de sartenes sin tóxicos. Es ligero, resistente a rayones y no libera sustancias químicas. Aunque no alcanza la antiadherencia de la cerámica, permite cocinar sin grandes dificultades.
Sus principales ventajas incluyen:
- Calentamiento rápido.
- Alta resistencia al desgaste.
- Compatibilidad con inducción cuando incorpora base de acero.
Este tipo de sartenes suele elegirse por su practicidad en el uso diario.
Regulación y recomendaciones
Desde 2020, se ha exigido en otros países de Europa que el etiquetado indique si un producto contiene PFA. Según Sánchez, muchas sartenes de teflón actuales ya se comercializan libres de estos compuestos. Aun así, las sartenes sin tóxicos fabricadas en acero inoxidable, hierro fundido, cerámica o titanio continúan siendo las opciones más valoradas por su estabilidad y durabilidad.
Elegir el material adecuado depende del tipo de cocina, el uso previsto y el nivel de mantenimiento que se esté dispuesto a asumir. Más allá de las tendencias, la información sobre los materiales sigue siendo el principal criterio para tomar decisiones informadas en la cocina.